
Que yo en tu boca dejé
¡ lástima de besos míos
que yo en tu boca dejé !
Se los dejé a una mujer
la cuá a mi no me quería :
había jugao con mi querer . . .
¡ lástima de besos míos
que yo en tu boca dejé !
Se los dejé a una mujer
la cuá a mi no me quería :
había jugao con mi querer . . .
( casi llega a Virginiano y muchas veces lo es )
No sé si virginiano o no, su voz y su manera de decir los cantes siempre me resultaron prodigiosas, pero, como creo haber comentado en alguna ocasión con usted, con lo adsequible y claro de muchos de sus cantes y sus posteriores secuelas abrió sendas nefastas, aún vigentes, y me gusta pese a todo.
ResponderEliminarLeer sus discretas e inteligentes respuestas a entrevistas que por entoces realizaban cabales, enriquece y enseña, tenía un muy profundo sentido de la vida.
Un abrazo hermano.