martes, 24 de junio de 2008

Mitología: Egipto (V)





Los dioses anteriores, o si se quiere, los elementos por ellos representados, se ve que no estaban del todo organizados y que cierto desorden evocador del caos primigenio permanecía aún sin resolver, por lo que fue preciso todo lo descrito anteriormente para poder diferenciarlos, definirlos y personificarlos. Una vez constituida la familia de demiurgos, Rá comenzó a gobernar el Universo, tarea nada fácil dada la ingratitud mostrada por hombres y dioses ante su creador. Tanto es así que los últimos se rebelaron contra él, tratando de acabar no sólo con su autoridad sino también con su existencia.

La primera en intentar "darle el palo" fue la serpiente Apophis (1) - Apep en egipcio-quien, con objeto de tragarse la barca del sol, empezó a provocar una serie interminable de tempestades a cual más destructora. Pero Rá, convertido en gato (animal de misteriosas costumbres nocturnas) y ayudado por sus compañeros, los Semshu Rá (2) -los Seguidores de Rá- consiguió triunfar aunque quedó tan cansado tras la lucha que envejeció, de tal modo que "su boca temblaba y su saliva caía a la tierra". Entonces Isis, su nieta, con esa misma saliva y tierra, fabricó una serpiente venenosa y la escondió junto al camino por donde debía de pasar su abuelo para que le picara, como así fue (y esta era la "niña buena" de la familia, menos mal). Abrasado por el veneno y temblando de dolor, Rá convocó a los dioses, llegando Isis la primera a la "reunión". La diosa prometió curarle si Rá le revelaba su nombre secreto, algo que al viejo dios no le hizo ninguna gracia, pues temía que Isis usara contra él mismo el poder que encerraba dicho nombre (3) (y no iba mal encaminado, no).


Así que usó una estratagema para salir del paso y contestó: "Soy
Khepri (4) por la mañana, Rá al mediodía y Atum por la tarde". Isis ante tal "escaqueo" no le curó y dejó que el veneno siguiese su trabajo, jodiendo aún más a su abuelo. Enloquecido por el sufrimiento, Rá susurra por fin su nombre secreto al oído de Isis; inmediatamente el veneno deja de hacer efecto "pero Rá, al dar su verdadero nombre, había entregado su corazón y el secreto de su poder". Los hombres no eran menos ingratos con su creador que los dioses y le procuraban interminables disgustos. Al ver que "el dios de los huesos de plata, miembros de oro y cabellos de lapislázuli" envejecía, trataron de liquidarlo definitivamente. Rá, al tanto de los planes humanos, reunió a Shu, Tefnet, Geb, Nut y Nuu y les explicó el tema. Entonces Nuu (el primer antepasado, el Caos primigenio) le dijo: "Rá , hijo mío, tú que eres más grande que tu padre y sus creadores, permanece sentado en tu trono. Pero dirige tu ojo contra tus conspiradores y el temor que inspiras será aún mayor".


Siguiendo este consejo, Rá envió su ojo contra los hombres en forma de diosa Sekhmet (5), quien fue tan vengativa y sanguinaria que Rá llegó a temer que no dejase mortal alguno sobre la tierra ("como la deje, esta se carga hasta al apuntador", pensaría). Preparó pues una mezcla de cerveza, cebada y un líquido rojo que hacía que el bebedizo tomase aspecto de sangre humana: siete mil tinajas fueron vertidas sobre la Tierra, cubriéndola hasta una altura de cuatro palmos. Sekhmet, creyendo en efecto que era sangre, bebió hasta emborracharse y dejó por fin de matar (menos mal que no le dió el resacón "de tarro", si no, creo que el resultado hubiese sido diferente). De este modo Rá salvó a la raza humana de ser exterminada. Pero tras todas estas luchas contra dioses y hombres "mi corazón está cansado de estar con ellos"-se decía Rá- por lo que se dispuso a dejar el poder (no como muchos que yo me sé, que ni dimiten, ni los despegas con agua hirviendo de "la poltrona"); para ello volvió a convocar a los dioses.


Nut-Hathor

Nuu, el más antiguo, hizo una señal a Nut y ésta tomó el aspecto de vaca divina, Hathor (6) ( de la que ya hablaremos más detenidamente en una próxima entrada) presentándose así ante Rá e invitándole a subir en su lomo para ser transportado a su morada celetial definitiva. Pero durante la ascensión, la vaca sintió vértigo y Shu, extendiendo sus brazos la ayudó a mantener el equilibrio. Esta versión de la "vaquita mareada" era otra de las explicaciones que se daban para la creación y separación del cielo y la tierra. Antes de retirarse definitivamente, Rá hizo la paz con los hombres e incluso estableció una alianza con ellos. Nombró sucesor a Geb (según otra versión, a Shu) quien pasó también lo suyo para bregar con el personal, pero con la ayuda de Uraeus y de Rá Harakhté pudo librase de sus enemigos y organizar en paz su reino terrestre.


El motivo de haber vuelto sobre nuestros pasos y explicar estas "aventuras"de Rá, no es otro que el de poder hacer una mejor introducción a la figura de Horus, pues como se verá, este dios - en principio un dios "local"- fue elevado a la categoría de dios cósmico al ser identificado con Rá Harakthé, el sol en su carrera diurna entre los dos horizontes...


Notas:
(1) Apophis "el destructor"habitaba en el
Duat, oscuridad eterna del inframundo por donde todas las noches tenía que pasar Rá en su barca, resultando vencedor y apareciendo de nuevo al amanecer.
Curiosamente se ha bautizado así a un asteroide
descubierto en 2004 con una órbita próxima a la Tierra (el nº 99942 de la serie); según la NASA, en 2026 y 2039 pasará muy cerca de nuestro planeta y una pequeña colisión con otro asteroide podría desviarlo y hacer que se estrellara contra nosotros, lo que equivaldría a la explosión de ¡¡40.000!! (cuarenta mil) bombas atómicas. Incluso se están haciendo cálculos y previsiones para evitar esta posible catástrofe, entre las que se contempla la posibilidad de ¡¡desviar la órbita del asteroide!!
(2) El gato pasó a ser animal sagrado por esto. Los
Seguidores de Rá no está muy claro quienes eran, aunque todo apunta a una cohorte de espíritus al modo de los ángeles del cristianismo. Uno de los que sí se conocen era la que pasó a ser diosa Maat, de la que hablaremos más adelante.
(3) Para los egipcios, el nombre de un ser se confundía con lo que designaba. Pronunciar en voz alta un nombre era darle vida a la cosa evocada. Nada podía existir antes de ser nombrado y bastaba con que Rá pronunciase de un modo distinto a las cosas que iban existiendo para que otras nuevas despertasen a la vida. Esta idea de la potencia de los nombres dió lugar, caso curioso aparte, a ingeniosos juegos de palabras tomados completamente en serio en esas fechas. Por ejemplo, estando furioso Rá lloró y de sus lágrimas surgieron hombres: estas lágrimas eran ramit y hombre era romet.
(4) Khepri -Kepher en egipcio, "el que viene a la existencia"- era el escarabajo sagrado, símbolo del sol al amanecer. Kepher estaba asociado a la creación puesto que había empujado a la bola del sol hacia el horizonte cual escarabajo pelotero, produciendo así el primer amanecer.
(5) El ojo de Rá transformado en Sekhmet se representaba como una diosa con cabeza de leona por lo que en ciertos períodos se le identificó con Tefnet, al fin y al cabo también producto de la autofecundación de Rá (e.d. su hija), por lo que aparece con el nombre compuesto de Tefnet-Sekhmet.
(6) Por esta razón, en muchas ocasiones se representaba a Nut con cuernos(¡qué manía,ííího!)

sábado, 21 de junio de 2008

Receta diabólica ( I )

( La receta ha de cocinarse en varias partes o "tandas" de ingredientes ; siga atentamente las instrucciones para obtener un resultado satisfactorio .)

PRIMERA TANDA

Se coje un tractor, cuatro kilos de jamón, las paletas de un vapor, siete ruedas de camión,
las hélices de un avión, la coleta de un mongol, las virutas de un tablón, el agua de un radiador
Don Juan Carlos de Borbón, marionetas de guiñol, Azuqueca y Alcorcón, los barrotes de un balcón , una botella de alcohol, veinte bolas de alcanfor, cuatro uñas de león,
las espinas de un salmón, una barra de neón, la pólvora de un cañón, los bigotes de un ratón
unas bragas y un calzón, la cola de un escorpión, una silla y un sillón, las cenizas de Colón, la bolsa de un cobrador, una bomba de calor, los pinceles de un pintor, los cojones de King Kong,
una albarda y un serón, la Manga del Mar Menor, las manillas de un reloj, un chorrito de formol, unos cuernos de cabrón, un chorizo y un morcón, dos lejías "de color", azafrán y pimentón, un alcalde maricón, un puñadito de arroz, la gala de Eurovisión, láminas de champiñón, un sombrero y un bastón, mil litros de bisolvón, señoritas de Avignon, un reno y un tiburón, las melenas de Sansón, el pico de un ruiseñor, las barbas de Pau Gasol, veinte sacos de carbón, viruelas y sarampión, un egipcio de Luxor, un disco del "Camarón", dos lesbis y un maricón,
un buen chorro de mistol, ojos de camaleón, la lámpara de un salón, la cáscara de un melón
un kioskero mamón, dos chinas con parasol, zumo de melocotón, las escamas de un cazón, sandalias de un pescador, una botella de ron, gallegos de un freidor, diez ovejas y un pastor, las patas de un cigarrón, un piano y un violón, una Arauca vibrador, un disco de Marisol, el Libro de Buen Amor, doce cajas de cartón, un toro color marrón, Filipinas y Japón, el pellejo de un tambor, Nueva Guinea y Hong -Kong, agua de Sebastopol, un enano del Ferrol, tres fenicios de Sidón, un tarrito de "Netol", una negra en camisón, una " virgue" y un "zeñó", un friso del Partenón, Soria, Zamora y León, un sevillano cagón, una mierda y un mojón, el basto de Patxi Andión, cebolla fresca y limón, alfalfa y un cañamón.

SEGUNDA TANDA

Todo ello bien pelado y bien colado, bien lavado y oreado, deshuesado, macerado, triturado, remojado, almidonado y planchado, en varios trozos picado, trozos grades horneados, los pequeños estofados, lo sólido bien licuado, lo líquido evaporado, ni soso ni muy salado, ni crudo ni requemado, en un perol adecuado todo junto caldeado, de cuando en vez meneado con un cucharón de palo dando vueltas con cuidado, que no se quede pegado, poco a poco cocinado un invierno y un verano, agregadle un estropajo, un besugo y un lenguado, un cura de Sabiñánigo, un coyote disecado, la bombona del butano, lentejas y unos garbanzos, un político pesado, el perro del hortelano, los vómitos de un borracho, Lázaro resucitado, los mocos de un condenado, un tanque de Stalingrado, la grasa de un hipopótamo, una vecina de al lado, un cucurucho de helado, un camello jorobado, una gaita de asturiano, un monje de San Bernardo, unos fondos reservados, un bombero retirado, un batallón de soldados, las butacas de un teatro, un melón y un boniato, una prima y un cuñado, unas suelas de zapato, el barrio de Santiago, los dedos de cinco manos, una llave y un candado, una gorda en leotardos, una cola de pescado, un Lutero excomulgado, un aire acondicionado, dos tías de Gibralfaro, los tres tenores cantando, un perro grande y un gato, siete vigas del tejado, piezas de metacrilato, un cubo de gusarapos, la bañera y el lavabo, cuarenta monjas rezando, Boyuyos Par del Condado, una cara de pazguato, un samurai del Mikado, la baba de un mentecato, un hereje achicharrado, un gorro de maragato, un perfil inmaculado, calcetines bien lavados, una "guagua" y un "muyayo", un muro bien enfoscado, salinas de San Fernando, los botines de un gitano, unos chochillos meados, chapapote destilado, los riñones de un venado, Franco, Isabel y Fernando, un buen palomo y un pavo, berenjenales buscados, una patata y un nabo, un inspector del catastro, Juanele, Curro y Mogambo, los secretos del Estado, azúcar, canela y clavo.


(continuará)

viernes, 20 de junio de 2008

Mitología: Egipto (IV)

Al llegar a Egipto, Isis decidió esconder el cofre con su marido en los pantanos del delta mientras iba a Buto a recoger a su hijo Horus. Una noche que Seth salió a cazar jabalíes, persiguiendo a uno e iluminado por un rayo de luna, se topó con el cofre de marras... ¡jó! ¡no veas el cabreo que me pescó! Sacó el cuerpo de Osiris y lo cortó en 14 pedazos que desparramó por el Nilo para que los cocodrilos- ¡ánimalitos!- comieran:

"¿No es posible destruir el cuerpo de un dios?: yo lo he hecho."

Y comenzó a reirse de tal manera que su risa recorrió toda la Tierra y aquellos que la notaron temblaron, estremecidos de horror. La fiel Isis, al volver de Buto se encontró con la nueva "papeleta"- ¡no es pesao el Seth este de los co... pííííí... nes!- Puesta al corriente del tema montó en un barco de papiro y comenzó a recorrer el Nilo en busca de su hermano/esposo- mejor dicho, en busca de sus pedazos- escoltada por siete(7) escorpiones y acompañada por Neftis, su hermana y madre de Anubis, que era motivo- esos cuernos de Seth...- de contínuo conflicto entre la diosa y su marido (ver "Egipto II").


Efectivamente, Neftis al tener noticia de las crueldades de Seth para con su hermano, decidió separarse de él y aliarse con Isis en la búsqueda, ayudándole a dar sepultura a Osiris (1). Uno a uno fueron recuperando los trozos del dios; los cocodrilos en señal de respeto a Isis, ni tocaron al barco y a sus tripulantes, ni comieron trozo alguno de su esposo (2).


No así el lepidoto, el oxirrinco y el pargo, peces que sí comieron, concretamente el pene (¡vaya con los pescaítos!)(3) único trozo ("el" peazo) que no se consiguió recuperar, por lo que Isis tuvo que recurrir a la magia (¡aayy, la "magia" femenina!) y colocarle uno más o menos"ortopédico"(4).


Con la ayuda de Anubis, embalsamó el cuerpo de Osiris, siendo ésta la primera momia de Egipto y dándole sepultura en un lugar secreto donde aún permanece oculto hasta nuestros días.
Osiris se constituyó en el dios de los muertos que pasaban a la otra vida, dios de la vida eterna, y recibiría epítetos de parte de los hombres tales como Neb Abydu, "señor de Abydos"(6)o Jenthi amenthu, "el que está en frente de los occidentales"(e.d. los muertos, en referencia al viaje al paraíso-Yaaru(5)-, situado en el sol naciente justo al lado opuesto, reino de Osiris y lugar donde el Ka -alma- viviría su segunda vida).


Supuesta tumba de Osiris en Abydos

También se le llamó Unenepher, "el que continúa siendo perfecto" en alusión a la integridad física recuperada después de haber sido roto en pedazos. En cuanto a Horus, hijo de Isis, las leyendas muestran ciertas divergencias, puesto que unas lo describen como producto de un desdoblamiento del espíritu de su madre, en tanto que otras lo hacen resultado de la cópula entre Isis y Osiris una vez momificado y restaurado su miembro viril "artificial" (¡¡Pepe por aquí, Pepe por aquíí!!) con lo que quedaría justificado el calificativo de Unenepher. Sea como fuere, la primera versión parece más verídica, puesto que en la misma aventura de la isla de Buto ya queda constancia de la existencia de Horus, e Isis no había recuperado aún el cuerpo de su marido. Esta versión, dicho sea de paso, al igual que el relato de la traición de Seth y la búsqueda por parte de Isis, está tomada de Plutarco, de su Moralia, volumen VI, Isis y Osiris;Diálogos píticos: La "E" de Delfos, Los oráculos de la Pitia y La desaparación de los oráculos *. Ya veremos como Horus, quien vengó a su padre desterrando al malange de Seth (la verdad, a mí no me cae tan mal), se convertiría en uno de los "makas" del panteón

(continuará)

*Editorial Gredos, 1995

Notas
(1) Esta parte de la historia hizo que en muchas urnas funerarias, sarcófagos y ataúdes, se colocaran figuras de ambas diosas, una a los pies y otra a la cabecera del difunto.
(2) Mucho tiempo después persisitía la idea de que al ser los barcos de papiro, los cocodrilos no los atacarían, siendo ampliamente usados en todo Egipto.
(3) Estos peces quedaron malditos para los egipcios quienes los consideraban
incomestibles y aborrecibles en tal grado que los pescadores que sacaban alguno en sus redes, espantados corrían a los templos para purificarse y destruían todas sus artes de pesca.
(4)
Isis instituyó así el culto al falo, extendido más tarde por todo Egipto.
(5) El Yaaru o Aaruu, era el paraíso para los egipcios, reino de Osiris. En el Libro de los Muertos se describe como un lugar eternamente fértil, con una serie de islas pobladas por cañas y juncos, muy similares a las que encotramos en el delta del Nilo y que reúnen unas condiciones ideales para la caza y la pesca. El lugar fue a veces nombrado como Sejeht Hetepet, "campo de las ofrendas".
(6) La ciudad de Abydos (o Tinis), situada al sur del país a unos 100 Kms. de Luxor en la orilla izquierda del río fue la capital de una cultura predinástica, la cultura Nagada I o Amretiense. En las inmediaciones se encuentra la necrópolis, lugar llamado en árabe Ummu-al-Kab, "la madre de los vasos", debido a la cantidad de vasijas y fragmentos de recipientes para beber esparcidos por el lugar y que provienen de los peregrinos que acudían a venerar la supuesta tumba del dios.

miércoles, 18 de junio de 2008

Mitología: Egipto (III)


Una vez que Osiris estuvo inmovilizado dentro del cofre, Seth ordenó que lo arrojasen al Nilo. Allí, el dios del río, Hapi, seguramente un poco agobiado por haber recibido tan comprometedor "regalito"y con la intención de quitarse el "marrón" de encima, provocó que la corriente llevase el cofre hasta Byblos, en las costas de Fenicia, lanzándolo contra el tronco de un tamarisco e incrutándolo en él.

Malacandro, rey de Byblos, oyó hablar del árbol, que había crecido bellísimo y de estupenda madera; pensando que podría sacar de él un puntal sólido y hermoso para el techo de su palacio, ordenó talarlo y fabricar el citado puntal que efectivamente terminó siendo colocado como soporte. Y puesto que había sido la morada de un dios, el tronco fue venerado en Byblos largamente. Durante todo ese tiempo Isis había indagado sobre el paradero de su hermano y marido con la intención de rescatar el cuerpo y darle sepultura digna de un dios. Acompañada por su hijo Horus iba preguntando a todo el que encontraban, pero nadie sabía nada y no conseguía averiguar dónde había ido a parar Osiris;

Tamarix nilótica

lo que sí consiguió fue que Seth se enterara de sus intenciones provocando el mosqueo del simpático de la familia que intentó chafar los planes de la diosa, por lo que ésta acudió a pedir refugio para Horus a Wadyet, quien vivía en la isla de Buto, en prevención de posibles represalias por parte de Seth. Tras esta parada en Buto, Isis anduvo por todo el mundo sin encontrar el dichoso cofre - con su esposo/hermano dentro - y su magia no le era útil para ese menester. Pero hablando con unos niños que se bañaban en la ribera del Nilo, éstos le informaron que habían visto cómo Hapi empujó el cofre por un determinado ramal del delta. Isis siguió el ramal del río y un viento divino la llevó hasta otros niños que le informaron que tenía que dirigirse a Byblos. Allí llegó y se sentó triste y pensativa a la orilla del mar hasta que aparecieron las doncellas de la reina de Byblos, Asdhart, la esposa de Malacandro, quienes iban a bañarse al lugar.




Isis les enseñó cómo peinarse y trenzarse el pelo y las perfumó emanando fragancias de su propio cuerpo (imaginamos que las "fragancias" de una diosa tan insigne olerían bien). Al volver a palacio, las doncellas contaron la anécdota a la reina, quien quedó maravillada ante la belleza de los peinados, enviando inmediatamente en busca de la solitaria y triste mujer de la playa. Pronto se estableció una gran amistad entre ambas y Asdhart propuso a Isis que habitase en palacio y confiarle la crianza de su hijo, que había nacido débil y enfermizo. Isis aceptó:
"puedo conseguir que este niño crezca fuerte y poderoso, pero debéis dejar que lo haga por mis propios medios, sin que nadie interfiera en mi trabajo"
- le dijo a Asdhart- y crió y alimentó a la criatura pero con la particularidad de que en vez de darle a mamar de su seno le ponía el dedo para que el niño lo
chupara. A medida que el niño crecía fuerte y hermoso, Isis le fue tomando cariño de modo que decidió convertirlo en inmortal (buena demostración de amor, sí señora). Para ello quemaba sus partes mortales con objeto de hacerlas desaparecer y cada noche encendía leños y arrojaba al niño a las llamas de donde salía convertido en golondrina y comenzaba a revolotear alrededor del pilar donde se encontraba Osiris, lanzando grandes lamentos.


Mientras tanto, Asdhart interrogaba a todas sus doncellas y sirvientes para ver si podían darle alguna pista sobre cómo había conseguido Isis tan grandísima mejoría en el niño (donde se ponga un buen dedo de diosa que se quite la Nativa) pero nadie tenía ni la más remota idea (o como diría uno de por aquí, "nadie le daba encarte") así que una noche decidió espiar a Isis, llegando justo en el momento en que ésta arrojaba al niño al fuego. Horrorizada ante tal visión, corrió hacia la hoguera y sacó al niño rápidamente, privándole así de la inmortalidad (nunca se sabrá si le hizo una trastada o un favor); entonces Isis le dijo:
"Oh madre imprudente ¿por qué has cogido al niño? Si me hubieses dejado terminar mi obra, en unas pocas noches más el fuego hubiese destruído todas sus partes mortales y tu hijo se hubiese hecho inmortal y joven eternamente, igual que los dioses"
Y tal como terminó de pronunciar estas palabras, adoptó de nuevo su forma de diosa, haciendo que Asdhart y toda la corte quedaran estupefactos y acto seguido comenzasen a adorarla, presentándole todo tipo de ofrendas. Pero Isis rechazó todos los presentes y a cambio pidió que le dieran el pilar de tamarisco que soportaba el techo de palacio lo cual le fue concedido al punto (¡faltaría más!: a sus pies, señora). Una vez desmontado, a la diosa no le costó ningún esfuerzo sacar el cofre de su interior, cubriendo el hueco con una gasa fina impregnada en una hermosa fragancia. El tronco de tamarisco fue venerado durante largo tiempo en Byblos, puesto que había sido la morada de un dios.
Cuando Isis se plantó ante el cofre que contenía los restos de Osiris, cayó
encima de él y dejó salir de su pecho un lamento tan profundo que, al escucharlo el más pequeño de los hijos del rey, quedó como muerto en ese mismo momento.
En un barco ofrecido por Malacandro, a bordo del cual embarcó Isis acompañada por el hijo mayor del rey (manía del Malacandro de exterminar a su prole, ya veréis), el cofre partió (¡por fin!) rumbo a Egipto. Se contaba que en la travesía, cocretamente al cruzar el río Fedros -hoy día Wadi F´ddar o Fedar- un fortísimo viento hizo que el barco corriera peligro de zozobrar e Isis, en un momento de irritación, hizo que el cauce del río se desecara por completo.


Creyéndose en la intimidad más absoluta, decidió abrir el cofre para poder besar al fin a su esposo y hermano; sin embargo, cuando estaba dándole el primer beso al cadaver del dios, el hijo de Malacandro irrumpió en el lugar: Isis cruzó su mirada con la del príncipe y fue tal su intensidad, que el primogénito del rey de Byblos cayó fulminado al instante...

... Seth, mientras tanto, cazaba jabalíes...

(continuará)

lunes, 16 de junio de 2008

Senda hacia la nada (10)

Desperté recostado en el rellano de la escalera, la cabeza sobre mi zurrrón, usado como improvisada almohada; debí quedarme dormido mirando cómo la vela se apagaba. Desperazándome, comencé a hacer composición de lugar: por la enredada urdiumbre del techo del patio empezaban a colarse algunos rayos del primer sol del amanecer. Sin duda necesitaría algún tiempo para acondicionar la casa y hacerla mínimamente cómoda y habitable, pues aunque su estado no era precisamente ruinoso, el desorden y el abandono eran patentes. El cuadro estaba allí frente a mí, ya casi no me acordaba... ahora se distinguían bien los rostros de los personajes, iluminados por el reflejo de la luz diurna. Volví a mirarlos, aún estremecido por lo que ví la noche anterior. Pero las personas allí representadas ¡no eran las mismas! Los rostros de mis padres habían desaparecido y en su lugar estaban dos personas a las que, efectivamente, no conocía de nada. Entonces pensé que todo había sido un sueño, una mala pasada de mi subsconsciente, fatigado por las emociones de jornadas anteriores. Me froté los ojos y volví a encender otro cabo de vela, en un vano intento por rememorar la imagen de la noche anterior, pero no conseguí sino confirmar la realidad: aquellas personas no eran mis padres.

Confuso por la duda de no saber dónde terminaba el sueño y dónde empezaba la realidad, me dirigí a la planta superior, mientras intentaba recordar las enseñanzas recibidas en el templo: "por muy asombrosas que te resulten algunas cosas y no comprendas el por qué de su existencia o causa, acéptalas, y no olvides que los sueños tambien existen realmente".



[Nota: El título original era "Con los pelos de punta"pero por general consenso ,el autor ha decidido cambiarlo; ahora me dirán que " si va hacia la nada ¿para qué lo voy a leer?". El rollo es ponerle pegas a todo: no , si ya os luce el pelo, ya ( menos a unos seres absurdos que yo me sé y que son como las cebollas: sí, como las cebollas).]

domingo, 15 de junio de 2008

" La niña de los Gazules"

La ministrA de igualdad, miembrA del Gobierno/a de España/o, tachó de machista a la Real Academia -¡protesto como hombre!!:¿por qué no AcademiO?- por haber emitido un comentario llamándole la atención sobre el buen uso del Cstellano. Ya en su día, bastante antes de que Doña Bibiana -"la Niña de los Gazules"desde su andadura por el flamenco- tomara posesión de su flamante ministerio,-perdón: ministeriA- publiqué una entrada ("Políticamente correcta- correcto" 31/8/2007) acerca del mamarracho - mamarracha de usar este tipo de lenguaje o intentar que se convierta en admisible. También hablo algo sobre las funciones de ese ministerio/a ("Desigualdades" 18/4/2008) de dudosa utilidad.
Pero hoy quiero romper una lanza a su favor y me explico:
Sabemos que caballa no es lo mismo que caballo, ni casa igual que caso; pasa-paso, pesa-peso, balance-balanza;cuadra-cuadro; capa-capo; seta-seto; potra-potro... etc. La lista de significados distintos según sea femenino o masculino es extensa. Pero, repito, rompo una lanza a su favor: si se llama POYA (o PISHA), ¿por qué se le dice miembrO viril?
Sí señor/señora(a sus pies): MIEMBRA es lo suyo.

sábado, 14 de junio de 2008

Cante y vida cotidiana

Ella(ella):

Voy a casa de mi madre,
le cuento lo que me pasa
porque no encuentro en el mundo
persona de confianza.
(Soleá o la Obligación)

Él(yo):

Ma recomendao el doctor
dormir con una morena;
ma recomendao el doctor...
¡Qué médico tan amable!
¡Qué medicina tan buena!:
de ese mal no muere nadie.

(Fandango o la Devoción)

viernes, 13 de junio de 2008

Mitología: Egipto (II)

Osiris (Usir en su forma egipcia), elemento fecundante del Nilo(1), en un principio dios de la naturaleza, encarnación del espíritu de la vegetación con la que moría y renacía en cada cosecha, fue adorado más tarde como dios de los muertos y bajo este aspecto terminó siendo el dios principal del panteón egipcio, como veremos. En el momento de su nacimiento en Tebas, una voz misteriosa proclamó alborozada la llegada del Amo Universal: un hermoso niño de tez morena, guapo y más corpulento y alto que el resto de los dioses y hombres.


Nacimiento de Osiris

Su padre Geb le dió el trono de Egipto y le asoció como consorte a Isis, hermana de Osiris (como vemos, ante la escasez de seres en general, no les importaba un comino formar parejas maritales entre hermanos).

Isis y Osiris

Lo primero que hizo Osiris fue abolir la antropofagia; más tarde enseñó a fabricar las herramientas e instrumentos para el trabajo, a hacer el pan, el vino y la cerveza (güen shavea, zí zeñó); inculcó en los hombres la necesidad de adorar a los dioses, edificar templos, casas y ciudades. En resumen fue un civilizador y por ello se le llegó a poner el sobrenombre de Unofris, "el Ser bueno". Al ver los resultados de sus reformas en Egipto, quiso extenderlas al resto del mundo por lo que partió a Asia con el fin de conquistarla y civilizarla, acompañado de Thot-su gran visir- y de sus generales Anubis (su hijo adoptivo) y Ofois, pero lejos de utilizar métodos guerreros, conquistaba-tá bonito- con música y cánticos (como más tarde haría Dionisos con la India) pues era un declarado enemigo de la violencia. Antes de marchar para esta expedición dejó como regente a Isis.


Isis(2), primera hija de Geb y Nut, nació el 4º día de epagómenes(3) en los pantanos del delta del Nilo. Esposa de su hermano Osiris, como ya dijimos, le ayudó en su obra civilizadora enseñando a las mujeres a moler el grano, a hilar y a tejer; tras instituir el matrimonio, enseñó a los hombres a curar las enfermedades y a hacer vida en familia. Era la más inteligente de sus cuatro hermanos puesto que poseía el "nombre secreto de Rá", lo cual le otorgaba un gran poder.

Seth

Seth, era el tercer hijo de Geb y Nut, hermano de los anteriores y contrapunto de Osiris puesto que su crueldad y su maldad no tenían límites. Terminó siendo identificado con el espíritu del mal y señor del desierto, lo que le valió el sobrenombre de "el de gran fuerza" al ser el desierto uno de los dos medios ambientes predominantes en Egipto y particularmente hostil. Nació antes de tiempo el tercer día de epagómenes saliendo proyectado por uno de los costados de su madre a la que desgarró cruelmente. Violento y feroz, tenía la piel blanca y el pelo rojizo, es decir, todo lo contrario al canon de belleza egipcio representado por su hermano Osiris. El pelo rojizo era particularmente detestado y comparado a la piel del asno. Se decía que algunos animales, tales como el asno y el antílope, eran engendros suyos y que otros como el hipopótamo, el verraco, el cocodrilo o el escorpión, servían de refugio a su espíritu.
Casó con Nefthis, su hermana melliza menor, pues su consorte debía tener la condición de diosa. Nefthis (Neb Het en el original egipcio) estaba representada por una mujer que portaba sobre su cabeza los dos jeroglíficos que significaban su nombre, esto es "el Ama de la fortaleza (o del castillo)". A menudo aparecía con una casa en la cabeza, a modo de tocado (very fashionable, isn´t it?). No tenía descendencia con su hermano y esposo Seth y deseosa de tener un hijo con Osiris, lo embriagó e hizo que la poseyera (la muy pelandruska). De esta unión nació Anubis.



Como los dos hermanos se llevaban tan bien, ella terminando de "arreglar" las cosas...
Si Osiris representaba la tierra fértil, el agua y la luz, Seth era todo lo contrario: el desierto árido, la sequedad y las tinieblas; todo lo beneficioso que existía, venía de Osiris; todo lo destructivo y perjudicial, de Seth. Envidioso de su hermano y viendo que éste era venerado y alabado por los hombres y a que él les era desagradable (aparte los cuernos con Nefthis) aprovechó que su hermano se encontraba "de gira" por otros países y tramó un plan para cargarselo en complot con Aso, reina del país de Kush (Etiopía) y otros 72 conspiradores.

Seth da la bienvenida a Osiris

Al regreso de su hermano preparó un gran banquete de bienvenida. Previamente había fabricado un cofre de nobles maderas, oro y piedras preciosas con las medidas exactas de su hermano. Isis advirtió a su marido y hermano de las intenciones de Seth, pero Osiris no veía nada malo en asistir al agape al que también fueron los 72 conspiradores. Los acontecimientos que a continuación se narran ocurrieron el día 17 del mes de Athur del año 28 del reinado de Osiris:

En medio de la fiesta y estando los corazones de los invitados ya jubilosos, Seth se levantó y dijo con dulce voz, al tiempo que alzaba el cofre: "daré este cofre a aquél que encaje perfectamenete en él". Los invitados fueron probando uno por uno pero ninguno se ajustaba exactamente. Al fin , Osiris, maravillado por la hermosura del objeto y viendo que a nadie ajustaba, dijo "dejadme probar a mí"; al ver que encajaba perfectamente Osiris dijo, "mío será para siempre, pues encajo" a lo que Seth respondió, "tuyo es hermano y de hecho lo será para siempre" y echó la tapa al instante, claveteándola y ordenando que la sellaran con plomo fundido
(continuará)
Notas:
(1) Es curioso que dependiendo
del Nilo tan directamente la vida en Egipto, el río no fuera una de las primeras divinidades; apenas recibió culto con el nombre de Hapi y estaba relacionado con la fecundidad.
(2) Isis fue identificada más tarde por los griegos con Demeter, Hera, Selene e incluso con Afrorite. Es también Ishtar- Astarté.
(3) Epagómenes eran cinco días que los egipcios añadían a los 360 del año oficial para complentar el año solar.

jueves, 12 de junio de 2008

Mitología: Egipto (1)

Tum (ó Atum)

Al principio era el caos inorganizado formado de barro y agua, Nun o Nuu, en el que habitaba un espíritu, Tum (el todo o el perfecto), pero que no había adquirido aún conciencia de sí mismo. En él nació el deseo de "fundar en sí mismo todo lo que existía" y para ello necesitaba librarse de Nuu que lo aprisionaba, lo cual sonsiguió por un impulso de su voluntad, apareciendo por encima del lodo e iluminando a la vida. Tum pronto se desdobló en espíritu creador y fecundante- como calor y luz que era; energía al fin- y tomó forma física en el sol y el nombre de , creando el mundo e, inmediatamente, disponerse a crear dioses y hombres. Estos últimos no le plantean mucho problema pues no hace sino imaginarlos y al punto salen de su ojo o bien los escupe(1).


Ra se representaba como un hombre con cabeza de halcón, portando en sus manos el báculo real
y el Ankh, la cruz egipcia símbolo de la vida. También, en otras iconografías, se le atribuía cabeza de macho cabrío.En cuanto a la creación de dioses, la empresa se le plantea un tanto más complicada puesto que han de ser descendientes suyos y por lo pronto está soltero. Pero como para eso es el primer demiurgo, prescinde de esposa y por sí mismo engendra a la primera pareja de dioses e hijos suyos, Tefnet-otros Tefnut- (la humedad) y Shu (el aire luminoso).Tefnet es la diosa rocío o la diosa lluvia, representada por una leona o una mujer con cabeza de leona y ayudaba a Shu, su hermano y marido, a sostener el Cielo.

Tefnet

Shu

Seguramente con intención de distraerse un poco, Rá ordenó a Geb, diosa de la tierra, y a Nut, diosa del cielo, que se "escurriesen" entre los estrechamente unidos Tefnet y Shu, separándolos violentamente y procurando que Nut extendiera sus brazos formando un manto de aislamiento (simpático Rá, como todos los dioses- y diosas-). En compensación por dicha metida de narices en las vidas de sus hijos (¿pa eso los tuviste, íiio?) Rá delegó el reinado de la Tierra a Shu, quien posteriormente y por puro cansancio y hartura se la regaló a Geb y se refugió en el Cielo tras una terrible tempestad que duró nueve días. Geb abrió el cofre de oro que contenía el Uraeus(2), el bastón y una mecha de los cabellos de Rá. Uraeus sopló y achicharró con su aliento a todo quisque, dejando a Geb más solito que la una. ¡Bueno! y se salvó gracias al mechón de pelo de Rá(3), de poderes casi ilimitados, que fue aplicado al punto sobre sus quemaduras. A pesar de esta trapisonda, Geb fue un buen gobernante de gran sabiduría y equidad.

Geb (abajo), Shu (enmedio) y Nut (arriba)

En cuanto a Nut, se la representaba como una mujer de cuerpo entero puesta de puntillas sobre la Tierra, con su vientre lleno de estrellas mantenido en el aire por Shu. Otras veces estaba representada por una vaca: habiéndose producido en la Tierra una revuelta de los hombres contra los dioses, Nut tomó esta forma para montar sobre su lomo a Rá y llevarlo al Cielo, ya que su abuelo había decidido abandonar al planeta y a sus habitantes a su suerte. Con posterioridad delegó en Shu, como ya se dijo anteriormente. También, al ser protectora de los muertos, se le representaba como una mujer abrazando al difunto. Del Cielo y de la Tierra, a su vez, nacieron Osiris, Isis, Seth y Neftis.

Nut en el interior de un sarcófago

(continuará)
notas:
(1)-otro texto cuenta que tras haberse amputado Rá el sexo, de las gotas de sangre que cayeron sobre la tierra nacieron los primeros hombres.
(2)-Uraeus era la figura de la víbora naja, animal de gravísima mordedura que se solía representar prendida de los cabellos de reyes y dioses para simbolizar el terror que éstos debían inspirar a los hombres.
(3)-este mechón fue usado muchísimo tiempo después para purificar las aguas del lago At; su potencia era tan grande que al punto de ser sumergido en las aguas se transformó en un gran cocodrilo.

lunes, 9 de junio de 2008

Senda hacia la nada (9)

Sorteando seres quiméricos, pude alcanzar el otro lado de la plaza y plantarme ante la puerta de mi recién adquirida casa. La llave que el gobernador sacó del cofrecillo y que serviría a mis propósitos no tenía nada de especial y bien podría ser una llave cualquiera que abriese cualquier puerta.
A pesar de haber pasado mucho tiempo desde la última vez que se abrió, la cerradura giró dócilmente y el portón se abrió con un leve empujón, no sin dejar escapar una protesta de las bisagras, entumecidas por el orín del tiempo.
Ante mí apareció un patio, alrededor del cual se encontraban las diferentes estancias de la vivienda en dos pisos superpuestos. La desde hacía no sé cuánto descuidada vegetación se había enseñoreado del lugar, dándole el aspecto de una pequeña y anárquica jungla artificial donde bunganvillas y enrededaderas habían trepado por doquier hasta formar un entramado a modo de techumbre que dotaba al lugar de una densa umbría, atravesada por algunos menudísimos rayos de luz que hacían que todo el conjunto resultase aún más irreal a la vista.
Esquivando arbustos y apartando ramas, alcancé el hueco de la escalera que conducía al piso superior. Y al llegar al primer rellano encontré un gran cuadro colgado de la pared, polvoriento y con el lienzo algo cuarteado por el envejecimiento, que parecía representar a un matrimonio, quizás a los antiguos dueños, el gobernador y su esposa...
Busqué algo con qué alumbrarme: algunos candelabros tenían aún viejas velas a medio quemar, así que tomé una y la encendí, dirigiendo la luz hacia arriba con la intención de inspeccionar la pìntura. La luz de la vela fue destapando las imágenes a medida que mi mano ascendía en el aire. Entonces ví sus rostros. El hombre era mi padre y a su lado una mujer vestida de negro, igual a la que ví en la escalinata dorada, miraba desafiante al frente, clavando su mirada en la del espectador: era mi madre.

Sentado en el rellano, intentaba recordar el período de mi vida antes de pasar por el templo de cristal. Yo nunca había vivido es esta casa, nunca había estado antes en la ciudad sin nombre. Mientras miraba absorto y pensativo cómo la tenue llama de la vela se extinguía, quise llorar, pero ni siquiera conseguí humedecer mis ojos.

domingo, 8 de junio de 2008

Cantar de Ciego

Mirad a este alegre joven
tragando su vitamina :
ya veremos qué le pasa
si es veneno o extricnina.


Aquí vemos como el joven
pone una cara muy rara
amén de quedarse calvo
y volverse "tó" majara


Aparece un elefante
tocándose la tripita
y como le pica el ano
se ha puesto color rosita


Aquí se ve al jovenzuelo
después de lo que he contado
cómo se cae por el suelo
con un pose "delicado"


Vean ustedes estas moças
dançando despelotadas :
total , no venían al caso
pero alegran la mirada .


Sin embargo y de repente
aparece ante su vista
un paisaje repelente
triste , gris y derrotista


¡Ay abuelita , abuelita :
qué ojos más grades tienes. . .
¿qué le pasa a tu casita?
¡qué verdecito es el cesped!


Ved aquí por un instante
a este duende volador
que le cuenta a nuestro joven
cómo es su tocador



Sus amigos le esperaban
pero él se ha despistado
¡mirad que pena de caras!
los ha dejado colgados

Una horrorosa visión
transforma de nuevo todo
Joder con el colocón ,
ni que estuviera beodo!


Se abren las puertas del cielo
que traen la salvación
aunque sea por los pelos
y con un buen bacilón

La bruja malvada y fea
ofrece sus dos venenos :
uno sirve pa la calva
y el otro te tiras pedos


Ha elegido el de los pedos
y se vuelve ecologista
saca fotos a ballenas
y focas contorsionistas


Una suave bajadita
lo va dejando dormido
Nuetro joven va volviendo
con un lindo colorido

Ya se terminó el viaje
del zagal desaliñado
y su mamá que lo quiere
lo deja crucificado.

viernes, 6 de junio de 2008

Senda hacia la nada (8)

El jefe de los cambistas y gobernador de la ciudad no salía de su asombro cuando vió ante sí, en mis manos, la piedra ambarina que habría de servirme de moneda para conseguir mis propósitos. En su cara se reflejaba incostetablemente un rictus de sorpresa e incredulidad, una mueca de espanto y admiración como quien ha descubierto el tesoro de su vida. Tomó el mineral en sus manos con suma delicadeza y, sin apartar su vista de él, caminó unos pasos hacia unas puertecillas camufladas por profusos artesonados de repujada madera, sacó una llave de sus ropajes y abriéndolas, depositó con extrema delicadeza lo que debería ser un preciado objeto digno de veneración y admiración. Una vez hecho esto, se volvió hacia mí y dijo con voz queda y solemne:
- la casa es tuya, extranjero. Puedes permanecer el tiempo que quieras en la ciudad, pero he de advertirte que el día que decidas abandonarla deberás notificarlo debidamente, o de lo contrario tan sólo podrás proseguir tu camino perseguido por la maldición que recae sobre los traidores a nuestra ley.
-sea. He aceptado los preceptos y acatado la voluntad de los que rigen sobre vuetras conductas: dadme ahora, pues, las llaves de la que desde hoy ha de ser mi morada.

Fuera, una cabalgata de mounstruos deformes desfilaba al son de trompentas y tambores, ruidosos anunciantes de un triunfo imaginario.

jueves, 5 de junio de 2008

Una voz desde el desierto

Tawn´s

La calle que marca las lindes entre los territorios de Virginia Point y los del Jardín estaba muy animada a esa hora de la tarde. En realidad es una frontera artificial, surgida por pura convención y fácilmente traspasable; nunca hubo vigilancia ni controles de entrada o salida y su existencia es sólamente testimonial, un recuerdo de antiguos tiempos en los que extrañas gentes venidas de berbería decidieron elevar murallas para aislar el Jardín, previamente arrebatado por la fuerza a sus primitivos dueños. Entonces Virginia Point no existía como tal: era sólo un descampado extramuros, de tierra caliza blancuzca (albariza) donde en cierto momento estuvo el osario del Jardín.
El balconcillo de Tawn´s - estratégico enclave en la confluencia de caminos que comunican ambos territorios - es un observatorio perfecto para, sentado alrededor de un café o de una copa de vino, distraer al tiempo dejando que éste pase al ritmo que marca el andar de los viandantes. Este punto fronterizo, en un acto de soberbia recalcitrante, se tomó la libertad de dictar unas leyes autónomas y restringir el paso libre de personas - no así el de otros especímenes de dudosa catadura y difícil clasificación taxonómica - rompiendo con la tradicional (auténtica) tolerancia de las gentes del lugar.
Yo caminaba absorto, sin poder apartar la mirada de la mujer de pelo negro y sonrisa agradablemente embacaudora que había decidido visitarme para coger mi mano al menos durante un tramo, corto pero intenso, del camino. La voz del anacoreta, habitante del desierto aledaño al oeste del Jardín, sonó a mis espaldas:
-¿dónde vas por ahí?
- estamos paseando por las lindes y no nos sentamos contigo porque continúo en el exilio de esta pequeña tiranía.

- algún día tendrás que volver.
- sí, ¡¡¡con el jardinero a las siete de la mañana y los dos ciegos!!!

El anacoreta sonrió ante mis palabras y por un instante analizó visualmente a mi hermosa acompañante. Su voz me sonó no como si estuviera a mi lado, sino como si hubiese llegado a mis oídos tras atravesar dunas de arena y áridos pedregales, como si desde su particular desierto me hubiese lanzado un sabio consejo, no exento de buen humor:

- hasta luego Virginiano... y ten cuidado con las mujeres.
- y con el jamón, Paco. Y con el jamón.